11 claves científicas para una relación de pareja exitosa (Parte II)

Continuación…

Equidad en la relación

Al día de hoy, todavía las mujeres tienen a su cargo la mayor parte de las labores domésticas.  Se entiende que los hombres invierten el 18% de su tiempo en esto y realizan el 33% de este tipo de trabajo.  Las mujeres, por su parte, realizan el doble de esta labor, con 22% de su tiempo dedicado a ésta, y un 67% de estas responsabilidades a su cargo.  Además, estas últimas tienen a su cargo lo que se conoce como el «trabajo invisible», que consta de la planeación y coordinación de tareas y actividades.  De acuerdo con el Pew Research Poll del año 2007, el compartir las obligaciones en el hogar es una de las tres áreas principales que contribuyen al éxito de la relación, sólo precedido por la fidelidad y el buen sexo.  Wendy Klein, de California State University, Carolina Izquierdo y Thomas N. Bradbury, de University of Los Ángeles, realizaron un estudio donde concluyeron que las parejas que poseen un sistema de manejo equitativo de las labores domésticas son más felices.  Asimismo, concluyeron que las relaciones en donde no existe un sistema como éste, suelen resentirse rápidamente.

Demostración de gratitud

Una relación exitosa no sólo depende de cuánto se involucren los cónyuges en las labores domésticas, sino también en cómo se expresa la gratitud. Las personas que sienten que sus esfuerzos son apreciados por sus parejas reflejan menos resentimiento y más satisfacción en la relación. Un simple «gracias» puede lograr una gran diferencia. Esto lo afirma un estudio realizado por Jess Alberts y Angela Trethewey, de Hugh Downs School of Human Communication en Arizona State University.

Priorización del «nosotros» por encima del «yo»

Además del «gracias» y el «por favor», otra simple palabra que puede disparar la satisfacción en la relación es «nosotros». Un estudio publicado en la revista Psychology and Aging, llevado a cabo por Benjamin Seider, de University of California, encontró que los cónyuges que mostraban menos conductas negativas y más afecto eran los que utilizaban palabras centradas en la pareja tales como «nosotros», «lo nuestro», «de nosotros». Aquellos que durante las discusiones utilizaban palabras que expresaban separación, tales como «yo» y «tú», eran más propensos a la poca satisfacción marital. Mientras más «nosotros» exista en una relación y menos «yo», mayor será la satisfacción y las probabilidades de éxito en la pareja.

La familia y las amistades siempre en el círculo

El sentido del «nosotros» es medular para el bienestar de las relaciones, pero también lo son la familia y las amistades.  Los cónyuges necesitan cultivar y conservar sus respectivos círculos de apoyo. Las necesidades de apoyo y de compañía no deben radicar únicamente en la pareja. Conservar un círculo de apoyo fuera de la relación es un indicador de felicidad y aumenta las probabilidades de una relación marital estable y a largo plazo. Esto es lo que se conoce como la Teoría de la Dispersión, según un estudio realizado por Jon Kleinberg y Lars Backstrom, de Cornell University y Facebook, respectivamente.

Trabajo duro en la relación

La clave para conservar la relación vibrante a lo largo del tiempo es trabajar duro en ella. Un estudio publicado en la revista Review of General Psychology, realizado por Bianca Acevedo, de University of California, reveló que las parejas que invierten tiempo y a las que realmente les importa la relación son las que perduran a lo largo del tiempo. Estas parejas son capaces de resolver conflictos fácilmente y de estar en una relación donde lo que predomina es el amor romántico y no el amor obsesivo o pasional.

Diversión e incorporación de experiencias nuevas

Parte de ese trabajo duro es la incorporación de actividades que saquen a los cónyuges de la rutina diaria.  Las parejas conocen que les va mejor en sus relaciones cuando dedican tiempo para la diversión. Paradójicamente, esta es la primera área que se sacrifica cuando las limitaciones económicas y de tiempo empiezan a golpear la relación. ¿Qué nos dice la ciencia al respecto? Las parejas que incorporan continuamente experiencias nuevas en la relación son más felices. Esto lo afirma un estudio realizado por Arthur Aron, de State University of New York, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, que concluyó que las parejas que comparten experiencias nuevas y excitantes consistentemente muestran tener relaciones más felices. Este hallazgo lo confirma una investigación realizada por Howard Markman, de University of Denver, donde se concluye que las parejas que encuentran momentos para divertirse juntas, libres de tensiones familiares y financieras, son más felices.

En conclusión, las relaciones son más que meramente ciencia.  Sin embargo, la idea detrás de todos estudios científicos es simple:  una relación exitosa y feliz es posible.  Así es que trata a tu pareja con reverencia, mantén abiertas las líneas de comunicación y esfuérzate por que tu relación se fortalezca continuamente mediante la incorporación de los aspectos aquí señalados.

¿Tienes sugerencias innovadoras de cómo lograr una relación de pareja exitosa?  ¡Compártelas y déjanos un comentario abajo!

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11 claves científicas para una relación de pareja exitosa (Parte I)

Mucho se ha escrito acerca de cómo lograr tener una relación de pareja exitosa. Probablemente, éste sea uno de los temas más visitados en la literatura de todas las disciplinas, desde la filosofía hasta la teología. A pesar de eso, todavía no poseemos una poción mágica que nos garantice el éxito en las relaciones de pareja. Sin embargo, sí contamos con un cuerpo de conocimientos producto de investigaciones científicas que nos pueden encaminar en esa dirección. Veamos qué dice la ciencia respecto de algunos de los aspectos que, si están presentes, hacen que una relación sea exitosa, se desarrolle y se mantenga feliz a través de los años.

Validación y celebración de logros y triunfos

Las parejas continuamente comparten sus éxitos y triunfos, sin embargo, en ocasiones tal información puede ser recibida con indiferencia por el otro cónyuge y no siempre es celebrada y/o validada. Un estudio realizado por Shelly L. Gable, Cian C. Gonzaga y Amy Strachman, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, encontró que la forma en que un cónyuge reacciona cuando su pareja le comparte buenas noticias es crucial en el proceso de formar un vínculo fuerte y promover el bienestar de la relación. Así es que celebra con entusiasmo cada logro de tu pareja no importa lo pequeño que éste sea.

Similitud en el manejo de las finanzas

El asunto del dinero es, tal vez, la fuente principal de conflictos en las relaciones de pareja, ya sea debido a diferentes estilos en el manejo de las finanzas, mentiras sobre los gastos, el que un cónyuge gane más que el otro, la división del pago de deudas, entre otros. De hecho, esto lo afirma un estudio realizado por Jeffrey Dew, Sonya Britt y Sandra Huston, publicado en la revista Family Relations, que concluyó que los desacuerdos financieros en la pareja representan el predictor más importante de divorcio en comparación con otros desacuerdos maritales. A pesar de esto, las personas tienden a escoger como pareja a quienes tienen hábitos opuestos en el manejo de las finanzas. Un estudio realizado por Scott Rick, de University of Michigan, mostró que quienes tienen estilos similares en este aspecto muestran menores conflictos y más satisfacción marital.

La Regla del 5×1

En las relaciones, luego de que se ha cometido un error, ya sea un comentario o una acción que lastimó a la pareja, es necesario reparar el daño causado. Para ello se recomiendan dos procesos: pedir perdón y seguir los principios de la Regla del 5×1, la cual dice que por cada acción ruda e insidiosa, es necesario compensar con cinco acciones amorosas y constructivas. Esta estrategia está avalada por John Gottman, científico experto especializado en relaciones de pareja.

Sexo frecuente

La actividad sexual frecuente tiene efectos significativamente positivos en la felicidad y la calidad de la relación marital. Esta afirmación ha sido refrendada reiteradamente en la investigación científica.

En norteamérica, la persona típica tiene sexo en promedio de 2-3 veces por mes, sin embargo, las casadas tienen más sexo que las solteras, divorciadas, viudas y separadas. Esto lo afirma un estudio realizado por David G. Blanchflower y Andrew J. Oswald, publicado en el Scandinavian Journal of Economics, que concluyó que la actividad sexual frecuente está fuertemente correlacionada con la felicidad. Otra investigación llevada a cabo por Adena M. Galinsky y Linda J. Waite, publicada en Journals of Gerontology, llegó a la conclusión de que el sexo frecuente en las personas envejecidas estaba asociado con una alta calidad marital. En esa misma línea, se puede afirmar que mientras más frecuente es la actividad sexual, mejor es la actitud hacia la pareja, según un estudio publicado en la revista Psychological Science, conducido por Lindsey L. Hicks, de Florida State University. Por otro lado, el sexo frecuente promueve la felicidad en parejas que poseen un alto grado de neuroticismo. En términos generales, una personalidad neurótica está asociada a resultados negativos en una relación. Estas personas tienden a ser irritables y se distinguen por tener cambios frecuentes en el estado de ánimo y preocupaciones continuas. Un estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science, realizado por Michelle Russell y James McNulty, de University of Tennessee, reveló que las personas neuróticas que tenían sexo frecuentemente estaban tan satisfechas en sus relaciones como lo estaban las personas menos neuróticas.

Altas expectativas en la relación

Todas las personas poseen expectativas de cara a sus relaciones de pareja. En ocasiones, el agotamiento, el estar en malas relaciones, el miedo a la soledad, o el deseo de conservar relaciones en favor del supuesto bienestar de los niños, provoca que se las personas reconsideren y bajen los estándares. Quienes se conforman con menos, menos obtendrán en la relación. Mantener los estándares altos, esperar ser tratado bien y desear una mejor relación día a día, tiende a traducirse o convertirse en realidad. Se puede decir que obtenemos lo que esperamos de una relación, por lo menos, eso afirma un estudio realizado por James McNulty, de Florida State University, publicado en la revista Personality and Social Psychology Bulletin, el cual concluyó que las altas expectativas estaba asociado con una mejor calidad marital.

Continúa…

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