La experiencia del cambio en las relaciones

Para muchas de las personas que están en una relación, una de las experiencias más frustrantes resulta del acto de tratar de cambiar a sus parejas o de que sus parejas intenten cambiarlas a ellas. Este tipo de acción le roba a las personas su dignidad e individualidad. Pretender que alguien sienta o actúe de acuerdo con nuestro propio sistema de valores y no con el de él o ella, reduce la relación a una mera manipulación en lugar de amor. La experiencia del cambio es una muy personal y debe surgir de manera orgánica en cada cual y desde el propio reconocimiento y la toma de conciencia de las áreas débiles en la conducta o personalidad que es recomendable que cambien en función de un bien individual o colectivo. Por otro lado, es necesario admitir que para que una relación sobreviva, los cónyuges deben poseer una actitud favorable al cambio y a realizar ajustes, pero no a sacrificar su esencia en favor del deseo o interés de otro/a. El amor debe sacar a flote lo mejor en nosotros/as, pero no cambiar quiénes somos. Los cónyuges deben tener claro que no es su responsabilidad “arreglar” o cambiar a su pareja. La labor de los cónyuges es amarla tal y como es.

Los hijos, las hijas y la relación de pareja

Probablemente, los padres y las madres darían sus propias vidas a cambio del bienestar de sus hijos e hijas, si fuese necesario. La paternidad y la maternidad tiende a provocar en las personas un sentido de desprendimiento que comúnmente conduce a que ofrezcan su relación de pareja como sacrificio en favor de lo que consideran es el bienestar de sus hijos e hijas. Los padres y las madres erróneamente podrían suponer que la total dedicación y devoción hacia sus hijos e hijas requiere que pongan tanto la relación como su felicidad individual en segundo o tercer plano. Un día podrían despertar y darse cuenta que viven en una relación de pareja vacía y que produce poca o ninguna retribución placentera. Entonces ¿por qué no poner la relación en orden prioritario? Bríndale a tus hijos e hijas la seguridad que proviene de crecer viendo a sus padres y madres en una relación feliz, amorosa y de compromiso. Propónte hoy tener el tipo de relación que tus hijos e hijas deseen tener si en el futuro deciden formar una.