A veces tenemos que perder las cosas para entender la importancia que tienen.

A veces tenemos que perder las cosas para entender la importancia que tienen.

La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.

Mirad, en la vida no hay soluciones, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, y las soluciones vienen.

¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?

El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.

Nada es difícil para el que ama.

Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!

Todo acto forzoso se vuelve desagradable.

Vive sin pretender, ama sin depender, escucha sin defender, habla sin ofender.
