Por: Elizabeth Gilbert

Tengo un historial de tomar decisiones sobre los hombres de manera apresurada. Siempre me he enamorado rápido y sin medir los riesgos. Tengo la tendencia no sólo de ver lo mejor en todo el mundo, sino de asumir que todo el mundo es emocionalmente capaz de alcanzar su más alto potencial. Me he enamorado más veces de las que me interesa contar, del potencial del hombre, en lugar del hombre en sí, y me he mantenido en esas relaciones por tanto tiempo (a veces por demasiado tiempo) esperando a que el hombre ascienda a su propia grandeza. Muchas veces en el romance he sido víctima de mi propio optimismo.

Reflexión en pareja #4

¿Por qué estoy con mi pareja?

A veces nos preguntamos por qué alguien escoge estar en una relación disonante en lugar de estar en una que le brinde satisfacciones reales.  Comúnmente, las personas contestan esta pregunta con un «porque le amo».  Lo cierto es que una relación viable debe distinguirse por el amor que los cónyuges se profesen, pero sin consumirse mutuamente.  Una buena relación debe ser aquella que le brinde espacio y apoyo a los cónyuges para alcanzar sus metas personales.  A veces los cónyuges se encuentran en medio de una relación que no transcurre de acuerdo a su mejor interés o donde el contrato marital se violenta continuamente.  Es necesario crear el ambiente que sea el mejor para ambos cónyuges.  Esto es, una relación donde los cónyuges se sienten realizados y apoyados de manera que la energía positiva fluya en la misma.

 

Por: Shana Abe

Escuché lo que dijiste. No soy la tonta romántica que piensas. No deseo los paraísos o las estrellas fugaces. No quiero gemas u oro. Ya tengo todo eso. Deseo… una mano estable. Un alma noble. Deseo dormirme y despertar sabiendo que mi corazón está seguro. Deseo amar y ser amada.