El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.

El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.

Eleva tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no los truenos.

Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.

El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.

Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú.

Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.

No es la carga la que te rompe, es la forma de llevarla.

Hay personas que empiezan a hablar un momento antes de haber pensado.

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.
