Algo lindo pasa cuando comenzamos a prestarnos atención. Le das vida a tu relación al participar más en ella.

Algo lindo pasa cuando comenzamos a prestarnos atención. Le das vida a tu relación al participar más en ella.

Tuve un sueño acerca de ti anoche. Estaba sola en la obscuridad y viniste hacia mí como una luciérnaga. Supe que eras tú porque eras el más brillante.

Hombres y mujeres que han establecido relaciones libres de mentiras, hablan de ellos mismos con reverencia, incluso, cuando no son relaciones permanentes y, de hecho, incluso cuando no son románticos. ¿Por qué? En una relación libre de mentiras hay una aceptación de quien es cada cual, en lugar de una idealización frívola. Hay un compromiso genuino con la relación más allá de lo inmediato. Cada uno actúa como si estuviera en una relación real que perdurará.

La vida es muy corta para beber café de poca calidad y para llorar por hombres a quienes no les interesas.

Tuvieron, finalmente, lo único que cualquiera desea realmente en la vida: alguien que agarre tu mano en tu lecho de muerte.

No hay misterio –esa es la belleza de esto. Somos completamente explicables uno al otro, y, a pesar de eso, permanecemos juntos. No hay milagro más grande que ese.

Cuando ella era más joven, sintió que él quería conocer todo acerca de ella, pero en ocasiones se sentía temerosa de revelar demasiado. Tenía miedo de que él la llegara a conocer tan bien que encontraría algunas de sus debilidades, algún elemento que lo alejaría, tal vez una cualidad que ella misma desconocía que poseía.

Al perseguir tus pasiones, sé siempre joven. En tus relaciones con otras personas, sé siempre un adulto.

¿Qué pasa con los hombres, que hacen sentir a las mujeres tan solas?
