No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.

No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.

Sin aceptación y respeto por sí mismo uno no puede aceptar y respetar al otro, y sin aceptar al otro como un legítimo otro en la convivencia, no hay fenómeno social.

Todas las formas de violencia, especialmente la guerra, son totalmente inaceptables como medios para resolver disputas entre naciones, grupos y personas.

Nunca somos tan vulnerables al sufrimiento como cuando amamos.

Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.

¿Ese hombre nuevo en tu vida llama a su ex «puta», «perra», «psicópata», «loca», «chiflada», etc., etc.? Cabe la posibilidad de que de la forma en que se está refiriendo a su ex en este momento, así te llamará cuando las cosas no salgan como él quiere. Ten cuidado.

Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla.

Algunas personas dejaron a su cónyuge o amante porque él o ella ya no era la fuente principal de su felicidad; algunos, porque su cónyuge o amante era, en ese momento, la fuente principal de su infelicidad.

Responsabilidad afectiva es saber que los vínculos que construimos con otras personas implican cuidados.
