Para una persona controladora, amar y el deseo de controlar a otros son sinónimos. Una vez pierde control sobre el objeto de su deseo, la hostilidad se adueña de ella con todas sus fuerzas.

Para una persona controladora, amar y el deseo de controlar a otros son sinónimos. Una vez pierde control sobre el objeto de su deseo, la hostilidad se adueña de ella con todas sus fuerzas.

Hay una distinción entre una relación que tiene una rutina y una relación que se ha tornado rutinaria.

Hay una gran diferencia entre ser amado por quien realmente eres y ser amado por las cosas mundanas que llevas a la relación. Alguien sabio preguntaría, ‘¿Qué pasaría si esas cosas mundanas no existiesen?

Las relaciones nunca funcionan bien cuando sólo te escuchas a ti mismo.

Recuerda, mientras las palabras pueden ser poderosas, elocuentes y duraderas, son las acciones que demuestran compromiso las que en últimas instancias sirven como factor definitivo en la relación.

Relaciones: requiere sabiduría para saber cuándo pasar la página y coraje para conocer cuándo cerrar el libro.

Sin presiones ni expectativas, solo un dulce momento para reflexionar sobre la vida que están construyendo juntos/as. Encuentra una o dos horas sin niños/as (si los tienes) ni distracciones, y elige alguna pregunta en la que puedan concentrarse.

Cuidar maternalmente a tu hombre no es sexy para ti ni para él. Si deseas que tu hombre se comporte como tal, comienza por ser su amante y no su madre.

Encuentra disfrute en todo lo que elijas hacer. Cada trabajo, relación, hogar… es tu responsabilidad amarlos o cambiarlos.
