Reflexión en pareja #28

¿Qué personas juegan un rol importante en nuestras vidas? ¿Cuáles son esos roles?

Sin presiones ni expectativas, solo un dulce momento para reflexionar sobre la vida que están construyendo juntos/as.  Encuentra una o dos horas sin niños/as (si los tienes) ni distracciones, y elige alguna pregunta en la que puedan concentrarse.

La terapia psicológica y la fatiga emocional del terapeuta

 

La terapia psicológica es una aplicación de la ciencia de la psicología que focaliza en ayudar a individuos a superar conflictos emocionales y alcanzar el bienestar utilizando diferentes recursos y estrategias. Está, por lo tanto, en la naturaleza del psicólogo un interés genuino en ayudar a quiénes le contratan y solicitan sus servicios. Debido a que los terapeutas están capacitados para utilizar la compasión y la empatía como instrumentos fundamentales con el fin de que el proceso terapéutico sea efectivo, son particularmente vulnerables al estrés emocional y la fatiga. La fatiga emocional puede tener un costo físico, mental, espiritual y emocional en las personas que la experimentan y puede afectar a una amplia gama de profesiones y cuidadores. Tiende a ser común entre profesionales que trabajan regularmente en calidad de ayuda o curación, como los psicólogos y psicólogas.

La terapia psicológica para parejas es a menudo una liberación, y muchas personas están liberando cosas que han almacenado durante años. Ese proceso de liberar y compartir con otra persona puede ser emocionalmente intenso para todos los involucrados, lo que también puede asumir la forma de fatiga física además de la emocional.

Varios factores pueden poner a los terapeutas en mayor riesgo de desarrollar fatiga emocional, entre ellos:

  • El estar especializados en terapia que les expone a problemas extremos en casi todas las sesiones.
  • El estar a riesgo de ser amenazados físicamente por una persona bajo su cuidado terapéutico.
  • El lidiar con personas con riesgo suicida.
  • El proporcionar servicios terapéuticos a alguien considerado peligroso.
  • El trabajar exclusivamente con personas que experimentan depresión y/o abuso infantil.
  • El estar especializados en el tratamiento psicológico ante la muerte y el duelo.

En el caso de los terapeutas de parejas, factores como los siguientes pueden contribuir a la fatiga emocional toda vez que podrían provocar que el proceso terapéutico pierda efectividad:

  • Cónyuges que asisten a terapia bajo presión o por complacer a su pareja y no porque entiendan que la terapia les puede ayudar.
  • Cónyuges que ya no desean estar en la relación de pareja en cuestión.
  • Cónyuges que ya no están enamorados/as de sus parejas y, por lo tanto, poseen un exiguo compromiso con la relación.
  • Pobre adherencia de la pareja al tratamiento prescrito.
  • Relaciones de pareja con una baja o ninguna viabilidad de desarrollo.
  • Cónyuges que asisten a terapia con un autodiagnóstico de lo que entienden es el problema que aqueja la relación.
  • Cónyuges convencidos de que podrán resolver sus conflictos en una sola sesión de terapia.
  • Cónyuges pobremente involucrados en el tratamiento toda vez que entienden que la mera visita al psicólogo les resolverá todos sus problemas relacionales.

Los terapeutas pueden experimentar fatiga emocional cuando la exposición a las historias y experiencias de las personas que conocen en terapia comienzan a afectar sus vidas fuera del trabajo. Pero no son los únicos profesionales con este tipo de riesgo. Las enfermeras, por ejemplo, debido a que a diario se les exige empatía y compasión, pueden experimentar fatiga emocional cuando se enfrentan a cargas de trabajo pesadas, exigencias excesivas de los pacientes y largas horas de trabajo. Por su parte, la Asociación de Abogados de Estados Unidos ha expresado que incluso los abogados, especialmente aquellos que ejercen en áreas que pueden exigirles visitar escenas de accidentes, ver evidencia gráfica o lidiar con informes de traumas, tienen una alta susceptibilidad a la fatiga emocional por compasión.

La terapia psicológica para parejas es a menudo una liberación, y muchas personas en terapia están liberando cosas que han almacenado durante años. Ese proceso de liberar y compartir con otra persona puede ser emocionalmente intenso para todos los involucrados, lo que también puede asumir la forma de fatiga física además de la emocional.

Es por esta razón que los terapeutas de parejas deben ser cuidadosos en la selección de casos que sean adecuados para el tratamiento psicológico. Una evaluación inicial es necesaria en la mayoría de los casos previo a empezar un proceso terapéutico. Esta evaluación es de utilidad tanto para el psicólogo como para los clientes. La evaluación arroja información valiosa que guiará el proceso y que ayudará a los cónyuges a decidir si el terapeuta es adecuado para ellos y ayudará al terapeuta a decidir si sus servicios son adecuados para la pareja en cuestión.

 

Salir o no de una relación abusiva

Llevo 5 años con mi pareja. Tenemos períodos de muchas peleas y otros de relativa calma en ciclos que aparentan ser repetitivos. Él, además de haber tenido una crianza con muchos “issues”, tiene importantes problemas de abandono y ha habido ocasiones en las que se ha vuelto leve o moderadamente abusivo físicamente en su completo pánico a que yo me vaya o lo deje. En las últimas 6 semanas, hemos pasado por un momento particularmente difícil, con maltrato emocional de su parte, y recientemente él fue de leve a moderadamente abusivo, en una situación donde hasta llegó al extremo de restringirme físicamente e impedir que yo me fuera. He estado pidiendo una separación para comprender mejor mis pensamientos. Todo el mundo clama por que nos divorciemos, pero no estoy segura porque siento que el abuso tiene su origen en sus problemas de abandono y de la niñez. ¿Es posible que si él buscara terapia para su trauma de abandono cese el abuso físico? Lo amo mucho y quiero que reciba ayuda, pero no puedo permanecer en un matrimonio en el que (aunque sea con poca frecuencia) me agredirán físicamente?

Respuesta del Psicólogo

Da la impresión de que han estado en esta dinámica ya por un tiempo, y que la situación ha afectado la comunicación, ha aumentado el conflicto y ha causado daño serio a la relación.  Dicho esto, la presencia de abuso físico sugiere que puede ser necesario buscar ayuda de un profesional de salud mental en el carácter individual o buscar otro apoyo profesional para tomar decisiones sobre tus próximos pasos. Muchas personas que sufren violencia doméstica encuentran apoyo haciendo primero una llamada confidencial a una línea de ayuda. A veces, contar con un plan de seguridad alterno también puede ayudar a cualquier persona en esta situación a tomar medidas para decidir si abandonar una relación abusiva y cómo hacerlo.

Sin embargo, lo que más me llama la atención de tu pregunta es que parece como si ya no quisieras estar con tu marido y estuvieras buscando permiso o validación de los demás para dejarlo. En tu descripción de la dinámica matrimonial, parece que hay muy pocas oportunidades para resolver el conflicto. El conflicto puede crecer y luego escalar hasta convertirse en una situación que se salga de control. El estar muy enamorada a veces juega en contra de las mujeres al justificar las acciones del agresor o fallar en ver que están en una situación de abuso, sobre todo cuando el agresor cuenta con algunas cualidades en su vida personal que podrían ser consideradas como positivas. Sin embargo, a pesar de esto, las agresiones continúan siendo agresiones, las cuales con el tiempo tienden a escalar.

Para responder a tu pregunta, no está claro si el abuso físico podría cesar o no si tu pareja busca ayuda. Estadísticamente, las investigaciones realizadas en el campo sugieren que después de la intervención, aproximadamente la mitad de los agresores redujeron la frecuencia de actos violentos durante un período de dos años, pero la otra mitad no. Entre la mitad que pudo reducir la frecuencia, menos del 10% pudo detener por completo los actos abusivos.

Te animo a ti o a cualquier persona en esta situación a buscar un profesional de salud mental autorizado para discutir opciones y obtener la ayuda confidencial que sea necesaria.

Qué todo salga bien.

Por favor, lea nuestro Relevo de Responsabilidad.

Estadísticas sexuales | Parte IV

¿Cuándo perdiste tu virginidad?

De acuerdo con el Kinsey Institute, el hombre promedio pierde la virginidad a los 16 años; las mujeres en promedio son ligeramente mayores, 17 años. Y un nuevo estudio muestra que la genética puede ser un factor: los rasgos heredados, como la impulsividad, pueden hacer que una persona esté más o menos dispuesta a tener relaciones sexuales a una edad más temprana.

¿Necesitas asistencia?

De acuerdo con National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, aproximadamente el 5 porciento de los hombres de 40 años y entre el 15 y el 25 porciento de los hombres de 65 años experimentan disfunción eréctil.