Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que de ahora en adelante ya no podré creer en ti.

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que de ahora en adelante ya no podré creer en ti.

Sucede algo hermoso cuando empezamos a prestarnos atención el uno al otro. Al participar más en la relación, le damos vida.

Hay ciertas lecciones de vida que solo puedes aprender en la lucha.

Amar bien es la tarea en todas las relaciones significativas, no sólo en los vínculos románticos.

…tal vez sea apropiado que una relación que comenzó con una mentira termine con otra.

Las mujeres desean que su amor sea correspondido de la misma manera que lo dan; desean que sus vidas románticas sean tan gratificantes como ellas las hacen para sus parejas potenciales; desean que las emociones que desencadenan a toda potencia sean correspondidas con la misma intensidad; y esperan que el valor que otorgan al compromiso sea respetado, valorado y respetado por igual.

El final de una relación no siempre es un fracaso. A veces, todo el amor del mundo no basta para salvar algo. En estos casos, no es culpa de ninguno de los dos. Hay cosas que no pueden ser, así de simple.

Cuando estás en una relación, eres consciente de que podría terminar. Podrías distanciarte, encontrar a otra persona, simplemente desenamorarte. Pero una amistad no es un juego donde el beneficio permanece constante, y por eso, asumes que durará para siempre, especialmente una vieja amistad. Das por sentado su permanencia, que quizá sea precisamente lo que la hace tan especial.

No traigas a tu vida a personas que te agobien. Y confía en tus instintos… las buenas relaciones se sienten bien. Se sienten bien. No duelen. No son dolorosas. No se trata solo de alguien con quien quieres casarte, sino de los amigos que eliges. Se trata de la gente con la que te rodeas.
