El poder del patriarcado ha sido provocar miedo a la hombría y hacer sentir a los hombres que es mejor ser temidos que amados.

El poder del patriarcado ha sido provocar miedo a la hombría y hacer sentir a los hombres que es mejor ser temidos que amados.

Hay tantas formas de amar como hay momentos en el tiempo, y eres capaz de sentirlas todas en las diferentes etapas de tu vida.

A veces obtienes todo lo que deseaste, solo que ya no luce como lo que deseabas.

Creo que el mundo está dividido en tres grupos: los que dan, los que toman y los pocos que balancean ambos impulsos. Es bonito dar y amar. Es la moneda de la compasión y la amabilidad, es lo que separa las buenas personas del resto. Y sin eso, el mundo sería un lugar sombrío. Si eres de los que da, es sabio definir tus límites porque los que toman, tomarán lo que tú les permitas; todos aquellos que dan deben aprender a protegerse o, eventualmente, no quedará nada para dar.

Las aventuras amorosas son para los velocistas emocionales; los placeres del amor son para los maratonistas emocionales.

Ya no tengo energía para amistades sin sentido, interacciones forzadas o conversaciones innecesarias. Si no vibramos en la misma frecuencia, simplemente no hay razón para perder nuestro tiempo. Preferiría no tener a nadie y esperar por sustancia, que no sentir a alguien y ofrecer más de lo que puedo dar.

Desafortunadamente, él todavía no me había pedido mi número telefónico, o una cita, o mi mano en matrimonio, y mi trago se estaba acabando.

Hay muchas cosas que pueden mantenerte en una relación. Miedo a estar solo, miedo a trastornar el orden de tu vida. Una decisión de conformarse con algo que está «okay». Porque no sabes si vas a estar mejor. O tal vez existe la creencia irracional de que las cosas mejorarán incluso si sabes que él no cambiará.

Sé que piensas que estoy loca. Tal vez sea porque lo estoy… Por la vida, por este momento, por ti.
