La gente muere, creo, pero tu relación con ellos no. Continúa y cambia constantemente.

La gente muere, creo, pero tu relación con ellos no. Continúa y cambia constantemente.

Sabemos por la vida cotidiana que existimos para otras personas antes que nada, para quienes cuyas sonrisas y bienestar depende de nuestra propia felicidad.

Defino conexión como la energía que existe entre las personas cuando se sienten vistas, escuchadas y valoradas; cuando pueden dar y recibir sin ser juzgadas; cuando derivan de la relación sustento y fuerza.

Un verdadero caballero es aquel que se disculpa de todos modos, aunque no haya ofendido a la dama intencionalmente. Es clase aparte, porque conoce el valor del corazón de una mujer.

Sabes que cuando te odio, es porque te amo al punto de una pasión que desquicia mi alma.

El amor es esa condición donde la felicidad de la otra persona es esencial para la propia.

Ser amado profundamente por alguien te da fuerzas, mientras que amar profundamente a alguien te hace ser valiente.

Esta vida es lo que tú haces de ella. Inevitablemente, te vas a embarrar en algún momento, es una verdad universal. Pero la mejor parte es que tú decides cómo la vas a embarrar. Las chicas serán tus amigas –o actuarán como si lo fueran. Pero recuerda, algunas llegan, otras se van. Las que se quedan contigo en las buenas y en las malas, esas son tus verdaderas amigas. No las dejes ir. También recuerda, las hermanas son las mejores amigas del mundo. En cuanto a los amantes, bueno, vendrán y se irán también. Y, cariño, odio decirlo, la mayoría de ellos –en realidad, casi todos– te romperá el corazón, pero no te puedes rendir porque si te rindes, nunca encontrarás tu alma gemela. Nunca encontrarás esa otra mitad que te hace sentir completa y que está siempre ahí para ti. El hecho de que hayas fallado una vez, no significa que vayas a fallar en todo. Continúa tratando, no te rindas, y siempre, siempre, siempre, cree en ti, porque si no lo haces, ¿entonces quién lo hará, corazón? Así que mantén tu frente en alto, mantén tu barbilla en alto, y lo más importante, continúa sonriendo, porque la vida es algo hermoso y hay en ella tantas cosas de las cuales reír.

El opuesto del amor no es el odio, es la indiferencia. Lo opuesto del arte no es la fealdad, es la indiferencia. Lo puesto de la fe no es la herejía, es la indiferencia. Y lo opuesto de la vida no es la muerte, es la indiferencia.
