– Myles Munroe

*Cuando se tocan ciertas partes de nuestro cuerpo, se liberan en nuestro sistema ciertas enzimas y sustancias químicas que desencadenan el deseo sexual. Cuanto más se estimula nuestro cuerpo, más sustancias químicas se liberan y mayor crece nuestro deseo sexual hasta convertirse en una inundación prácticamente imparable.

– Albert Einstein

Pero sin una reflexión más profunda, uno sabe por las vivencias diarias que uno existe para otras personas, primero que nada para aquellos de cuyas sonrisas y bienestar depende por completo nuestra propia felicidad, y luego para los muchos, desconocidos para nosotros, a cuyos destinos estamos atados en lazos de solidaridad.