La palabra es el arma de los humanos para aproximarse unos a otros.

La palabra es el arma de los humanos para aproximarse unos a otros.

Más fácil es encontrar un amor apasionado que una amistad perfecta.

La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

Es fácil mirar a las personas y hacer juicios rápidos sobre ellas, su presente y su pasado, pero te sorprendería el dolor y las lágrimas que una sonrisa puede ocultar. Lo que una persona le muestra al mundo es sólo una pequeña porción del témpano que se oculta a la vista. Y más frecuentemente de lo que pensamos, está marcada con grietas y cicatrices que se extienden hasta los cimientos de su alma. Nunca juzgues, aprende a respetar y reconocer los sentimientos del otro.

En todo buen matrimonio, a veces ayuda ser un poco sordo. He seguido ese consejo asíduamente, no solamente en casa a través de 56 años de una relación marital sin igual. Lo he empleado también en cada lugar donde he trabajado, incluyendo la Corte Suprema. Cuando palabras desconsideradas o desagradables son dichas, es mejor desconectarse. Reaccionar con coraje o molestia no avanzará nuestra habilidad de persuadir.

Cuando hay confianza, la gente se une — las naciones se unen.

Si inviertes tu tiempo deseando que alguien sufra las consecuencias por lo que le hizo a tu corazón, entonces le estás permitiendo que te hiera por segunda ocasión en tu mente.

La manera de empezar es dejar de hablar y comenzar a hacerlo.

Las cosas no se dicen, se hacen; porque al hacerlas se dicen solas.
