Aquel que quiera una rosa debe respetar sus espinas.

Aquel que quiera una rosa debe respetar sus espinas.

Es mejor ser odiado por lo que eres que ser amado por lo que no eres.

Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.

El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.
