Si he aprendido algo de la vida, es esto: nunca subestimes cuan extraordinariamente difícil es entender una situación desde la perspectiva del otro.

Si he aprendido algo de la vida, es esto: nunca subestimes cuan extraordinariamente difícil es entender una situación desde la perspectiva del otro.

No hay relación perfecta, así que sólo encuentra la persona correcta con quien puedas ir al infierno y a la gloria.

Mientras más nos mintamos a nosotros mismos acerca de cómo estamos contribuyendo a nuestros problemas, más daño nos causaremos a nosotros y a nuestras relaciones, porque culparemos a otros por los aspectos indeseados de nuestras vidas en lugar de tomar responsabilidad por el papel que hemos jugado en el problema.

Las personas buscan por todo el mundo alguien que les ame, cuando deberían estar buscando alguien a quien amar.

Un gran número de personas se lamentan por la falta de amor en sus vidas y uno debe preguntarse si es porque estas personas están en búsqueda de cierto ‘tipo’ de gente o si es porque tienen una lista de requisitos con los que los demás primero tienen que cumplir, en cuyo caso no es sorpresa que no encuentren a nadie, porque cuando tú amas, no es porque todo lo que buscabas lo encontraste en la otra persona, es porque quien amas resultó ser lo que siempre habías querido; el amor, después de todo, usualmente se encuentra en lugares inesperados con las personas más inesperadas.

Una relación nunca muere por causas naturales. Es asesinada por el ego, la mala disposición y la ignorancia.

Nunca hagas de alguien una prioridad cuando eres para ellos sólo una opción.

Cada intersección en la vida tiene cuatro opciones – renunciar, adaptarse, proceder o aceptar, pero renunciar es una calle sin salida.

La verdad podría doler, pero las mentiras duelen todavía más.
