Nunca nos engañan… nos engañamos a nosotros mismos.

Nunca nos engañan… nos engañamos a nosotros mismos.

No basta con hacer el bien, hay que hacerlo bien.

Mi pensamiento es una hoja tierna que se mece en todas direcciones y encuentra placer en su balanceo. Tu pensamiento es un dogma antiguo que no puede cambiarte ni tú puedes cambiarlo. Mi pensamiento es nuevo, y me pone a prueba, y yo lo pongo a prueba mañana y tarde. Tú tienes tu pensamiento y yo tengo el mío.

Cuando tenía 5 años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando iba a la escuela, me preguntaron qué quería ser de mayor. Escribí ‘feliz’. Me dijeron que no entendía la tarea y yo les dije que ellos no entendían la vida.

Abandono toda información, toda creencia, toda condición, toda estructura, vuelvo a mi origen, vuelvo a vaciar la copa y me lleno de amor, me abro a recibirlo, lo respiro, lo siento y espero los cambios.

Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor.

Cuando un hombre [mujer] apunta con su dedo a alguien más, debe recordar que cuatro de sus dedos apuntan a él mismo.

Cuando perdemos el derecho a ser diferentes, perdemos el derecho de ser libres.

Siempre queda un poco de perfume en las manos de quien ofrece rosas.
