En el amor no basta atacar, hay que tomar la plaza.

En el amor no basta atacar, hay que tomar la plaza.

Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.

La violencia es el último recurso del incompetente.

La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.

El malentendido alimenta la desconfianza.

Quien promete con mucha ligereza se va arrepintiendo despacio.

La traición supone una cobardía y una depravación detestable.

Tu estado de ánimo es tu destino.

El amor no necesita ser perfecto, sólo necesita ser verdadero.
