Si deseamos ser excusados por nuestras imperfecciones y fallos personales, entonces más nos vale estar preparados para ofrecer la misma gracia a nuestras parejas.

Si deseamos ser excusados por nuestras imperfecciones y fallos personales, entonces más nos vale estar preparados para ofrecer la misma gracia a nuestras parejas.

Exigimos más de las relaciones de lo que estamos dispuestos a poner en ellas.
