Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.

Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.

¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?

Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.

Guárdame de quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré sola.

Cuídate de los perros que no ladran y de los hombres que no hablan.

En lugar de quejarte que el rosal está lleno de espinas, sé feliz que el arbusto de espinos tiene rosas.

Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes.

El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
