He experimentado de todo, y aseguro que nada es mejor que estar en los brazos de alguien que amas.

He experimentado de todo, y aseguro que nada es mejor que estar en los brazos de alguien que amas.

Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes.

El problema no es tanto lo que nos pasa, sino lo que somos capaces de hacer con lo que nos pasa.

Los conflictos no están tan relacionados a un divorcio como lo está la ausencia de experiencias positivas en la relación. Comúnmente, las parejas invierten tanto tiempo tratando de evitar o reducir conflictos, que olvidan incluir excitación en el día a día. Mientras más excitación haya en la relación, más fuerte esta última será. El aburrimiento y la falta de experiencias memorables reducen la satisfacción marital. Recuerda que lo placentero y lo excitante no siempre van de la mano. Las experiencias excitantes son aquellas que tienden a ser intensas y memorables. Si los cónyuges se involucran continuamente en este tipo de experiencias, en el futuro, cuando las recuerden, asociarán ese recuerdo a su pareja, lo que le proveerán a la relación un vínculo difícil de romper.

Si tu problema no tiene solución, entonces no es un problema.

Muchas mujeres acostumbran fingir orgasmos en la creencia de que esto ayudaría a tener a su pareja más satisfecha en materia sexual. Sin embargo, esta práctica no se limita a mujeres exclusivamente. Un estudio realizado por Léa J. Séguin y Robin R. Milhausen, y publicado en la revista Sexual and Relationship Therapy, encontró que entre un 17 a 25 porciento de los hombres lo hace también. El no incomodar o dañar la autoestima de la pareja, el parecer más sexy, el estar intoxicado en el momento o el simular un orgasmo simultáneo, parecen ser las razones principales para hacer esto de acuerdo con el estudio.

El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.

El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano.

Las tres cosas más difíciles de mantener: la promesa, la confianza y la esperanza.
