– Bell Hooks

La cultura del dominador nos enseña que la médula de nuestra identidad es definida por el deseo de dominar y controlar a otros.  Nos enseñan que este deseo de dominar está biológicamente más alambrado en los hombres que en las mujeres.  En realidad, la cultura del dominador nos enseña que todos somos asesinos por naturaleza, pero que los hombres son más propensos a jugar el rol del depredador.  En el modelo del dominador, la búsqueda de poder externo, la habilidad de manipular y controlar a otros, es lo que más importa.  Cuando la cultura se basa en el modelo del dominador, no solamente será violenta, sino que enmarcará todas las relaciones como unas de luchas de poder.

– Nora Roberts

No arreglas a un hombre de la forma en que lo haces con una tubería o con una gotera en el techo.  Tienes que aceptarlo tal como es […] o no lo aceptes del todo… los ajustes no pueden ser hechos sólo de un lado, querida, de lo contrario no habrá balance y lo que se esté construyendo simplemente se derrumbará.

– Rollo May

La intimidad requiere coraje porque el riesgo es inevitable.  No podemos saber en el inicio cómo la relación nos afectará.  Como una mezcla química, si uno de nosotros cambia, los dos cambiaremos.  ¿Creceremos hacia la autorealización o ésta nos destruirá?  De lo que podemos tener seguridad es de que si nos involucramos por completo en la relación para bien o para mal, no saldremos de ella sin haber sido afectados.

– Deb Caletti

Escuché que las personas se encuentran en malas situaciones porque una relación como esa aparece gradualmente.  Se dice que un sapo saltará fuera de una olla llena de agua hirviente. Colócalo en una olla y calienta el agua gradualmente, y permanecerá en ella hasta morir hervido.  Nosotros, los sapos, entendemos esto.