Seamos amigos antes que amantes, no pidas ser mi amigo luego de haber roto mi corazón.

Seamos amigos antes que amantes, no pidas ser mi amigo luego de haber roto mi corazón.

Si deseas estar en mi vida, ofréceme lo mejor de tu tiempo, no el que tengas libre; ofrecéme lo mejor de ti y haré lo mismo por ti.

Creo en el romance… en la jocosidad… en la pasión… en expresar los sentimientos… en la amistad… en todas las formas en que el amor cura, alimenta y transforma el ‘tú’ y el ‘yo’ en un ‘nosotros’.

La conducta habla… no necesito escuchar las disculpas de nadie; las observaré. He aprendido a no permitir que las palabras de alguien me cieguen de su conducta.

Tu juicio sobre otra persona dice más acerca de tu propia persona que de la persona a quien estás señalando. Esta es la clave de uno de los principios más fundamentales referente a las ‘señales de alerta’ que frecuentemente descartamos con relación a las personas que se involucran en nuestras vidas. Si alguien se queja demasiado sobre otras personas, adivina qué, eso es parte de su propia persona. Y, tan rápido como la marea cambie, tú fácilmente podrías convertirte en la persona a quien critique, a quien señale, y a quien juzgue negativamente. Para siempre y por siempre, de forma ininterrumpida, éste será el ciclo en la relación. Así es que es tu elección continuar involucrado en ese ciclo con esa persona o salirte de él. Hay muchas personas que no critican, que no señalan, que no juzgan. ESTE es el tipo de persona que deseamos fomentar en nosotros mismos. ESTE es el tipo de persona con las que deseamos desarrollar relaciones íntimas.

Por qué proveerle los beneficios de una relación a una persona que afirma no querer una.

Incluso una amistad necesita esfuerzo de ambas partes, ¡cómo puedes esperar que una relación funcione desde el esfuerzo de uno solo! Debe ser un compromiso realmente sincero de las dos personas involucradas.

El amor nunca te defraudará si no te rindes.

Si tienes tiempo para quejarte, entonces tienes tiempo para encontrar soluciones.
