A él no le tiene que encantar tu colección de música o tus zapatos. Pero cualquier hombre bueno, maduro, hará el esfuerzo de querer a tus amigos y familia –especialmente cuando son maravillosos.

A él no le tiene que encantar tu colección de música o tus zapatos. Pero cualquier hombre bueno, maduro, hará el esfuerzo de querer a tus amigos y familia –especialmente cuando son maravillosos.

Es siempre difícil recordar el amor – los años pasan y te dices a ti misma, ¿estuve realmente enamorada o sólo me estaba engañando? ¿Estuve realmente enamorada o sólo estaba pretendiendo que él era el hombre de mis sueños? ¿Estuve realmente enamorada o sólo estaba desesperada?

Cuando amamos a alguien, nuestro amor se vuelve aparente o real solamente a través de nuestro esfuerzo – a través del hecho de que para ese alguien (o para nosotros mismos) hacemos un esfuerzo o damos la milla extra. Amar no está libre de esfuerzo. Al contrario, amar requiere un gran esfuerzo.

Todo el mundo crea realidades basadas en sus creencias personales. Estas creencias son tan poderosas que pueden crear [expansiva o engañosamente] realidades una y otra vez.

Si vamos a sentir los sentimientos positivos del amor, felicidad, confianza y gratitud periódicamente, también tenemos que sentir coraje, tristeza, miedo y pena.

La felicidad está dentro de uno, no al lado de nadie.

No hay nada como ese sentimiento de esperar a un hombre. Es el sentimiento más solitario en el mundo. Agarrar el celular y llevarlo contigo mientras botas la basura o usas el baño, o mientras cambias la caja del gato, temerosa de que en el segundo que no lo estés mirando será el momento en que llamará. Patético. Y algo que he hecho tan reciente como la última semana.

¿Cómo te atreves a decir que no eres nada para mí? Bebé, eres la única luz que he visto.

Nunca he creído la idea de que la sangre es más espesa que el agua. Amor y respeto están supuestos a ser ganados por nuestros hijos, nuestros esposos, nuestras familias y nuestros amigos.
