No amas a alguien porque sea perfecto, le amas a pesar del hecho de que no lo es.

No amas a alguien porque sea perfecto, le amas a pesar del hecho de que no lo es.

El amor nunca muere por muerte natural. Muere porque no sabemos cómo reabastecer su fuente. Muere de ceguera y errores y traiciones. Muere de enfermedad y heridas; muere de cansancio, de desgaste, de monotonía.

Si puedes hacer a una mujer reír, puedes hacer que haga cualquier cosa.

Puede que no seas su primero, su último o su único. Ella ha amado antes de amar nuevamente. Pero si te ama ahora, ¿qué otra cosa importa? No es perfecta, tú tampoco lo eres, y tal vez ustedes nunca sean perfectos juntos. Pero si ella puede hacerte reír, hace que lo pienses dos veces, y admites que es de humanos cometer errores. Agárrate de ella y dale lo mejor de ti. Ella tal vez no piense en ti en cada segundo del día, pero te dará una parte de ella que sabe que puedes romper: su corazón. Así que no la hieras, no la cambies, no la analices y no esperes más de lo que pueda dar. Sonríe cuando te haga feliz, déjale saber cuando te enoje y extráñala cuando no esté.

La mente lo es todo. En lo que piensas te conviertes.

Conocer a una persona y conocer lo que tiene dentro de la cabeza, son asuntos distintos.

La historia de los seres humanos es la historia de hombres y mujeres que no se valoran lo suficiente frente a los demás.

El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.

Eleva tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no los truenos.
