El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.

El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.

Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.

La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.

Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.

La paciencia es también una forma de acción.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

La felicidad no es algo que venga prefabricado. Viene de tus propias acciones.

En el amor la paradoja ocurre cuando dos seres se convierten en uno y aún así continúan siendo dos.

Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.
