No es justo pedir a otros lo que no estás dispuesto a hacer tú mismo.

No es justo pedir a otros lo que no estás dispuesto a hacer tú mismo.

No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas.

El secreto de la dicha en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.

El enamorado de un alma bella permanecerá fiel durante toda su vida, porque ama una cosa permanente.

No somos más que nuestras propias decisiones.

Si tu y yo discutimos y tu me vences, ¿será acaso verdadero lo tuyo y falso lo mío?

El perdón es una virtud de los valientes.

Quien no ha amado apasionadamente, ignora la mitad más bella de la vida.

No estoy en este mundo para vivir de tus expectativas y no estás en este mundo para vivir de las mías.
