La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.

La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.

Con la persona que amas compartir la alegría es doble alegría y compartir el dolor es la mitad de una pena.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.

Las cadenas del hábito son demasiado livianas como para sentirlas, pero demasiado pesadas para romperlas.

Para cambiar tu vida: 1. Empieza inmediatamente; 2. Hazlo vistosamente. 3. Sin excepciones.

Estar sin alguna de las cosas que quieres es una parte indispensable de la felicidad.

Tú eres más que suficiente. Nunca lo olvides.

Si la gente no te trata con amor y respeto, que se aleje de ti es un regalo.
