Cuando lo que escuchas y lo que ves no parea, confía en tus ojos.

Cuando lo que escuchas y lo que ves no parea, confía en tus ojos.

No puedes perder algo que nunca has tenido.

Un amor no correspondido es la maldición infinita de un corazón solitario.

Cuando batallas con tu pareja, estás batallando contigo mismo. Cada falla que vez en ella toca una negada debilidad en ti mismo.

No tengo el derecho de decir o hacer algo que disminuya a un hombre en sus propios ojos. Lo que importa no es lo que yo piense de él, sino lo que él piense de él mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen.

Las mejores relaciones en nuestras vidas son las mejores no porque hayan sido las más felices, sino porque han permanecido fuertes a través de las más tormentosas tempestades.

Por eso es que amo estar contigo. Podemos hacer las cosas más simples, como lanzar una estrella de mar en el océano o compartir una hamburguesa y hablar, e incluso, en ese momento sabía que era afortunado. Debido a que eras el primer chico que no estaba constantemente tratando de impresionarme. Aceptabas quien eras, pero más que eso, me aceptabas a mí por mí. Y nada más importaba, no mi familia o tu familia o cualquier otra persona en el mundo. Sólo éramos nosotros.

Es absolutamente una certeza humana que nadie puede conocer su propia belleza o percibir el sentido de su propio valor hasta que estos son reflejados en el espejo de otro ser humano cariñoso y amoroso.

Él no era el tipo de persona de demostrar afecto, ya sea verbal o de otra índole. Le disgustaba ver parejas que se besaban en los pasillos entre clases, y se molestaba incluso ante los más mínimos momentos sensibleros en las películas. Pero yo sabía que yo le importaba: él simplemente lo manifestaba de manera más sutil, tan conciso con expresar esta emoción como lo era con todo lo demás. Era la forma en que ponía su mano en mi cóccix, por ejemplo, o como me sonreía cuando decía algo que le sorprendía. Alguna vez pude haber querido más, pero he entendido su forma de pensar durante el tiempo que hemos estado juntos. Y hemos estado juntos, todo el tiempo. Por lo que él no ha tenido que probarme qué siente por mí. Como muchas otras cosas, simplemente lo sé.
