Al final del día, tus relaciones con las personas en tu vida serán tus posesiones más valiosas. Toma tiempo. Sé presente. Te lo agradecerás luego.

Al final del día, tus relaciones con las personas en tu vida serán tus posesiones más valiosas. Toma tiempo. Sé presente. Te lo agradecerás luego.

La razón por la que la mayoría de las relaciones fracasan no es porque no hayamos encontrado a la persona correcta. Es porque no nos hemos encontrado a nosotros mismos y esperamos que alguien pueda llenar ese vacío. No pueden. Nadie puede. El amor propio es y siempre será el prerrequisito para cada romance feliz.

En cierta forma, siempre seremos diferentes. En otras formas, siempre seremos iguales. Siempre hay espacio para diferir y culpar, al igual que siempre hay espacio para considerar nuevas perspectivas y empatizar. El entendimiento es una elección.

Si no respetas tu propios deseos, nadie lo hará. Simplemente atraerás personas que no te irrespetarán tanto como lo haces tú.

Todos estamos buscando el amor, algunos en el fondo de una botella, otros en un casino, otros en los ojos de un nuevo amante. Mientras más busquemos fuera de nosotros mismos, más desesperados nos volveremos. No sufrimos por la poca disponibilidad del amor, sino porque no estamos buscando en el lugar correcto.

Apatía es, con demasiada frecuencia, el resultado de la sobrexposición a situaciones estresantes y altamente emocionales. Para reavivar la empatía, a veces necesitamos espacio. Está bien marcharse para que puedas sentir amor por ese alguien otra vez. A veces por un momento. A veces para siempre.
