Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.

Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.

Una parte significativa en la terapia de parejas es el mejorar la auto-concienciación. Debido a que no puedes resolver un problema sin que estés consciente de su origen, es importante entender qué motiva la conducta en orden de controlar mejor los impulsos. La auto-concienciación es importante para las relaciones, es algo en lo que tú tienes absoluto control y es la clave para mantener una unión amorosa con tu pareja. Así que aprende a monitoriarte y conoce tu propia historia. Toma tiempo para profundizar en tu historia personal y entender mejor cómo los eventos pasados influencian en el presente tus percepciones, expectativas y conductas en conexión con tu relación de pareja. Sé abierto/a y busca de forma activa retro-comunicación. Tu pareja tiene un asiento de primera fila en la forma en que interactúas y podría ser una herramienta efectiva para aumentar tu auto-concienciación. Esto podría requerir la disposición para recibir información que podría ser negativa y dolorosa, y puede que no siempre te guste lo que vayas a escuchar. Sé vigilante en cuanto a asumir una actitud de justificar o defender las acciones que tu pareja encuentra problemáticas, y trabajen juntos/as para encontrar la forma de alterar las secuencias que ocasionan conflictos.

La paciencia es también una forma de acción.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

La cantidad de sexo que tienen las personas está asociada a mayor satisfacción en la relación, mejor autoestima, mejor salud mental y física, menos riesgos de enfermedades cardiacas, menores índices de depresión, menor riesgo de cáncer de próstata, entre otros. Así es que se puede concluir que sexo y salud son aspectos que van tomados de la mano. Sin embargo, las personas cada vez tienen menos sexo. Hoy día, los adultos en promedio disfrutan de esta actividad unas 51 veces al año. Una publicación de la revista científica Social Psychology and Personality Science y llevada a cabo por Amy Muise, concluyó que las parejas que tienen sexo más de una vez por semana no demostraron ser más felices, sin embargo, las parejas que tienen una actividad sexual menor a una vez por semana demostraron ser menos felices. Claro que el sexo por sí solo probablemente no mejorará la salud física y mental, sin embargo, ya sea que el sexo sea un síntoma o la causa del bienestar, por una vida sexual excitante y satisfactoria vale la pena el esfuerzo.

La felicidad no es algo que venga prefabricado. Viene de tus propias acciones.

En el amor la paradoja ocurre cuando dos seres se convierten en uno y aún así continúan siendo dos.

Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma… Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepientas el resto de tu vida.
