Te miro y veo el resto de mi vida frente a mis ojos.

Te miro y veo el resto de mi vida frente a mis ojos.

Te he dicho que te amo un millón de veces. Tal vez, no con palabras, pero en cada una de las otras formas.

Mucho después de que las personas olviden lo que dijiste o hiciste, recordarán cómo les hiciste sentir.

Luego de haber visto marchar a sus padres y esposos […], las mujeres han entendido por completo la naturaleza de la interconexión entre ellas.

Salimos, cenamos, nos reímos un rato y al dejarla en su casa me dijo ‘Creo que me gustas mucho. Es algo de ese misterio que tienes, o algo de lo extraño y raro que eres, lo que me tiene constantemente pensando en ti’. No sabía qué decir, nunca supe cómo reaccionar a las emociones de otras personas. Me reí y le di una palmadita en la cabeza. Hasta ahora me pregunto qué fue lo que pensé para hacer eso; no era mi mascota, no era un perro ni nada por el estilo, pero no se me ocurría otra forma de demostrarle una especie de afecto.

Es sólo el egoismo del hombre el que desea tener a una mujer como si fuese un tesoro enterrado.

Tenía completa fe en que éste era el hombre que cumpliría sus promesas, que siempre estaría ahí cuando lo necesitara, que siempre tendría mis mejores intereses en su corazón. Juntos podríamos enfrentar cualquier cosa en la vida.

Las redes sociales no están creando los problemas en las relaciones; sólo están exponiendo lo que ya existen en ellas.

No te conformes… espera por aquel que te trate como a una inversión; no como una prueba de manejo. Alguien que te inspire a ser lo mejor que puedas ser… alguien que mire más allá de tu belleza exterior y se enamore de tu alma.
