Si tienes tiempo para quejarte, entonces tienes tiempo para encontrar soluciones.

Si tienes tiempo para quejarte, entonces tienes tiempo para encontrar soluciones.

Las relaciones son un trampolín para la evolución de nuestras conciencias. Cada interacción que tenemos, ya sea de disfrute o de contraste, nos permite aprender más acerca de quiénes somos y qué queremos en la vida. Nos lleva a un gran alineamiento… siempre que continuemos moviéndonos hacia adelante y no nos apeguemos al dolor, coraje o la autovictimización.

Una relación real no comienza propiamente hasta que su energía de nueva relación se consume. Es cuando empiezas a lidiar con esta persona como un ser humano completo, repleto de pequeños hábitos irritantes. Cuando la desilusión se asienta, el amor comienza.

No podemos hablar acerca de ello, al menos sé que ella no lo hará, así que ni siquiera lo intento, pero es lo que no se dice entre dos personas lo que se erige como una pared de concreto. Tienes que o romper los ladrillos con otras cosas, o permitirles que se sigan acumulando hasta que eventualmente estás solo en el cuarto.

No estés tan ocupado/a subiendo las escaleras del éxito que olvides tus relaciones más preciadas (amigos, familia, pareja, etc.). ¡Disfruta la vida!

Tan importante como sean tus obligaciones como doctor, abogado o líder empresario, eres primero un ser humano. Y estas conexiones humanas con tu pareja, con los niños y amigos son las inversiones más importantes que harás. Al final de tu vida, nunca lamentarás no haber superado una prueba más, no haber ganado un veredicto adicional o no haber logrado otro acuerdo. Sí lamentarás el tiempo no invertido con tu pareja, un amigo, un niño o un padre. Es algo que nunca cambiará.

Incluso luego de siglos de interacción humana, los niños todavía continúan rebelándose contra sus padres y hermanos. Los jóvenes recién casados ven a sus parientes y padres como obstáculos a su independencia y crecimiento. Los padres ven a los niños como ingratos egoístas. Los esposos abandonan a sus esposas en busca del la hierva más verde de otro lugar. Las esposas forman relaciones con héroes de telenovelas quienes indirectamente traen excitación y romance sus vidas vacías. Los trabajadores con frecuencia odian a sus jefes y compañeros de trabajo e invierten miserables horas con ellos, día tras día. En gran escala, la administración no puede relacionarse con el personal de mano de obra. Se acusan mutuamente de tener intereses propios poco razonables y de ser pequeños de mente. Los grupos religiosos comúnmente quedan atrapados, cada uno en un dogma provincial que resulta en odios y deseos de venganza en el nombre de Dios. Las naciones batallan ciegamente bajo la sombra de la aniquilación mundial por la materialización de sus derechos personales. Los miembros de estos grupos culpan a los grupos rivales por su continuo sentido de frustración, impotencia, falta de progreso y comunicación. Obviamente, no hemos aprendido mucho con los años. No hemos pausado lo suficiente para considerar la simple verdad de que los humanos no nacen con un conjunto de actitudes referente a otras personas, sólo nos las enseñan. Somos los maestros de las futuras generaciones. Somos, por lo tanto, los perpetradores de la confusión y el aislamiento que aborrecemos y que nos mantiene impotentes para encontrar nuevas alternativas. Nos corresponde a nosotros diligentemente descubrir nuevas soluciones y aprender nuevos patrones para relacionarnos, formas más conductivas al crecimiento, la paz, la esperanza y la coexistencia amorosa. Todo lo que es aprendido puede ser desaprendido y reaprendido. En este proceso llamado cambio radica nuestra real esperanza.

Puedes confiar que todas las personas son humanas, con todas las peculiaridades e inconsistencias que los humanos muestran, incluyendo deslealtad, deshonestidad y la más virulenta traición. Todos somos capaces de toda la gama de conductas humanas, dadas las circunstancias, desde la absoluta santidad hasta la miserable depravación. Confiar que alguien limite su campo de acción a sólo una banda estrecha del espectro, es irreal e inevitablemente conducirá a la decepción. Por otro lado, puedes decidir confiar en que esa persona está haciendo lo mejor de acuerdo con su etapa de desarrollo particular, y dar a todo el mundo el lugar que le corresponde. Para que esto funcione, tienes que confiar que has tomado y tomarás las decisiones correctas y que éstas te guiarán en el camino hacia tu crecimiento saludable. Tienes que confiar en ti para salir seguro y enriquecido de cada experiencia. Pero no confíes en lo que estoy diciendo. Escucha y luego decide por ti mismo. ¿Esta información se siente visceralmente bien? Sabes que cuando te confías a alguien es porque visceralmente se siente adecuado y tu corazón se siente cálido.

A veces siento que las relaciones consisten en decirle tu historia de vida a diferentes personas hasta que alguien finalmente las aprecie.
