La meditación

La meditación o «mindfulness» es una práctica que ha demostrado científicamente ser beneficiosa para las personas. Algunos de estos beneficios incluyen: reducción del estrés, control de la ansiedad, promoción de la salud emocional, mejoría de la autoconcienciación, extensión del período de atención, reducción de la pérdida de memoria a causa de la edad, ayuda a combatir las adicciones, mejoría del sueño, ayuda a controlar el dolor físico y ayuda a disminuir la presión arterial.

Sin embargo, uno de los beneficios más sorprendentes se relaciona con las relaciones de pareja y tiene que ver con la generosidad en la relación. Algunos tipos de meditación pueden aumentar particularmente los sentimientos y acciones positivas hacia uno mismo y hacia la pareja. Metta, un tipo de meditación también conocida como ‘meditación de bondad amorosa’, comienza con el desarrollo de pensamientos y sentimientos amables hacia uno mismo. A través de esta práctica, las personas aprenden a extender esta bondad y perdón externamente, primero a la pareja, luego a los amigos y a los conocidos y, finalmente, a los enemigos.

Una investigación reciente tipo metaanálisis sobre esta forma de meditación demostró su capacidad para aumentar la compasión de las personas hacia sí mismas, hacia la pareja y hacia los demás. Otro estudio conducido con 100 adultos asignados al azar a un programa que incluía meditación de bondad amorosa encontró que estos beneficios dependían de la dosis o cantidad de meditación. En otras palabras, cuanto más tiempo pasaban las personas en la práctica semanal de meditación metta, más sentimientos positivos experimentaban. Otro estudio realizado con 50 estudiantes universitarios demostró que practicar la meditación metta 3 veces por semana mejoraba las emociones positivas, las interacciones interpersonales y la comprensión de la pareja y de los demás después de 4 semanas. Estos beneficios también parecen acumularse con el tiempo con la práctica de la meditación enfocada en la bondad amorosa y la generosidad.

No me siento atraído hacia mi esposa, ¿me debo divorciar?

Mi esposa y yo tenemos unos 30 años de edad. Cuando nos conocimos, ambos teníamos dudas sobre el matrimonio, pero nuestras respectivas familias nos empujaron a hacerlo. Llevamos casi tres años casados. Cuando la conocí por primera vez, ya llegaba tarde al matrimonio y tener hijos era mi máxima prioridad. Durante nuestro noviazgo, aunque no la encontraba muy atractiva físicamente, teníamos una buena comprensión y química mental. Cada vez que la veía, sentía que había un problema con su físico, pero no podía identificarlo.

Me siento cada vez más frustrado por no sentirme atraído por ella. Tiene una voz gruesa y, a veces, una personalidad tosca, casi varonil. No hemos tenido absolutamente ninguna relación física durante los últimos 2 años, principalmente porque uso alguna excusa. No quiero tener hijos y comprar una casa con ella hasta que decida si voy a permanecer en esta relación. La frustración se agrava cuando salgo y veo otras mujeres atractivas. Me siento deprimido y pienso que merezco algo mejor.

Tengo una conexión profunda, emocional y mental con ella, pero comencé a pensar en el divorcio casi inmediatamente después de casarme. Sin embargo, dudo cuando pienso en lastimarla sin culpa suya, el impacto que tendría en su familia y el apoyo financiero que ella brinda. No he hablado de nada con ella hasta este momento. Ella es una persona muy agradable, pero no estoy feliz. No se qué hacer.

Respuesta del Psicólogo

Se podría decir que la mayoría de las personas en las culturas occidentales se casan por amor romántico, que a menudo se basa en la atracción y la pasión sexual. Se ha escrito mucho sobre cómo la pasión sexual suele desvanecerse con el tiempo, y no faltan artículos y libros que ofrecen consejos sobre cómo «mantener viva la chispa sexual» dentro de una relación. En culturas con matrimonios arreglados, se le da mucha menos importancia al amor romántico y la atracción sexual, y los cónyuges se emparejan según lo dispuesto por la familia. En cierto modo, parece como si estuvieras atrapado, tú familia impulsó el matrimonio, pero valoras la atracción y la pasión sexual como pilares de la relación.

Ahora bien, incluso entre cónyuges que comienzan felizmente intoxicados por la pasión sexual, ciertos eventos pueden hacer que con el tiempo se empiecen a ver de manera muy diferente. Las peleas feroces, la infidelidad o los cambios sustanciales en la apariencia son ejemplos de los tipos de factores que erosionan la atracción sexual entre los cónyuges. Una vez que surgen las dudas sobre la relación, puede resultar muy difícil volver a sentimientos compartidos de pasión sexual. Muchas parejas optan por permanecer juntas debido a los hijos, las obligaciones o la dependencia compartida. Aunque todavía no tienen hijos, parece que estás experimentando algunos de estos factores.

Infortunadamente, parece poco probable que desarrolles atracción y pasión sexual cuando éstas han faltado desde el principio. Entonces, la pregunta fundamental es si estás preparado para compartir el resto de tu vida con tu esposa con los sentimientos y pensamientos que tienes ahora. Sospecho que la respuesta es «no».

Muchas veces las personas esperan hasta que la situación se vuelva lo suficientemente mala como para que permanecer en el matrimonio parezca peor que dejarlo. Sin embargo, de cualquier manera cabe preguntarse, ¿el divorcio sería menos perjudicial para tu esposa en el futuro que lo que sería ahora?

Por supuesto, sólo tú puedes tomar una decisión tan importante sobre el futuro de tu matrimonio. Puede resultar útil pensar en el largo plazo, en lugar de en las repercusiones inmediatas. Si sabes que eventualmente te irás, posponer esa decisión probablemente solo los lastime más en lugar de ayudarlos a ambos.

Qué todo salga bien.

Por favor, lea nuestro Relevo de Responsabilidad.

– Chris Prentiss

Para que tengas la bonita relación que deseas, tú y tu pareja deben compartir sus historias de vida con cada uno, sin contener nada. Esto incluye compartir experiencias pasadas de brutalidad, traumas, violaciones, incesto y tortura emocional de cualquier tipo que hayan experimentado, al igual que las memorias maravillosas que cada cual atesora.