Cada relación es una educación. Cada nueva persona a que le damos la bienvenida en nuestros corazones representa una oportunidad para evolucionar en algo radicalmente diferente de lo que solíamos ser.

Cada relación es una educación. Cada nueva persona a que le damos la bienvenida en nuestros corazones representa una oportunidad para evolucionar en algo radicalmente diferente de lo que solíamos ser.

He aprendido que si alguien amenaza mi paz mental, mi valía o respeto propios… debo marcharme. Me lo debo a mí mismo… se lo debo a mi futuro.

Debes siempre despedirte de las personas que amas antes de marcharte. Abrázalas y apriétalas fuerte como si fuera el último momento que tendrán juntos, porque tal vez lo sea.

Apatía es, con demasiada frecuencia, el resultado de la sobrexposición a situaciones estresantes y altamente emocionales. Para reavivar la empatía, a veces necesitamos espacio. Está bien marcharse para que puedas sentir amor por ese alguien otra vez. A veces por un momento. A veces para siempre.

Cuando alguien dice ‘necesitamos hablar’, lo que él o ella usualmente quiere decir es ‘tú vas a escuchar’. Cualquier conversación que ocurra será accidental.

Escríbele una carta, envíale flores, el amor sólo envejece si se lo permites.

Tal vez, nos sentimos vacíos porque invertimos demasiado de nuestro tiempo observando a otras personas vivir sus vidas, perseguir sus sueños, expresar su amor y dirigir sus relaciones. Y cuando apagamos nuestra televisión o apartamos nuestro teléfono… no hemos cuidado lo nuestro.

Los vehículos son uno de los mejores medios de transportación. Las relaciones son uno de los mejores vehículos de transformación.

El corazón de una mujer es el mejor espejo que puedas encontrar.
