No hay fórmula para las relaciones. Tienen que ser negociadas de formas amorosas, con espacio para ambas partes, lo que desean y necesitan, lo que pueden hacer y de qué se trata sus vidas.

No hay fórmula para las relaciones. Tienen que ser negociadas de formas amorosas, con espacio para ambas partes, lo que desean y necesitan, lo que pueden hacer y de qué se trata sus vidas.

Tal vez, la función del amor es salvarnos de nosotros mismos.

Siempre me ha parecido que el flirteo es la estrategia del hombre para evitar la responsabilidad. Puede decir lo que quiera y sabe que no será tomado seriamente.

Pero sin una reflexión profunda, uno sabe por las experiencias diarias, que uno existe para otra persona – primero que todo para aquellos de cuyas sonrisas y bienestar nuestra propia felicidad es enteramente dependiente, y luego, para los muchos, desconocidos por nosotros, cuyos destinos están unidos por los lazos de la solidaridad.

No la conozco todavía… pero si ella me pudiera ver ahora, me gustaría que supiera que la amo.

En esta historia yo soy el poeta y tu eres la poesía.

Conviértete en el líder de tu vida. Guíate a donde deseas estar. Respira vida en tus ambiciones, deseos, metas y relaciones.

En el matrimonio, cada cónyuge tiene que ser un alentador en lugar de crítico; indulgente en lugar de coleccionista de dolores; facilitador en lugar de reformador.

Las relaciones nunca te lo proveen todo. Te proveen algunas cosas. Tomas todas las cosas que deseas de una persona –química sexual, por ejemplo, o buena conversación, o apoyo financiero, o compatibilidad intelectual, o amabilidad, o lealtad– y sólo tienes la oportunidad de escoger tres de ellas. El resto las tienes que buscar en otro lugar. Sólo en las películas podrás encontrar alguien que te dé todas esas cosas. Pero ésta no es una película. En el mundo real, tienes que identificar con cuáles tres características deseas vivir el resto de tu vida, y luego las buscas en otra persona. Esa es la vida real. ¿No ves que es una trampa? Si continúas tratando de encontrarlo todo, terminarás sin nada.
