Equidad de género, ¿realidad o fantasía?

En una de las primeras investigaciones realizadas en el área de cómo las parejas invierten su tiempo, unas investigadoras encontraron evidencia que la equidad de género está muy lejos de convertirse en una realidad, incluso entre parejas altamente educadas. Estas científicas encontraron que luego de tres meses del nacimiento de su primer hijo, incluso en días cuando las parejas no están en sus trabajos regulares, los hombres invierten la mayor parte de su tiempo en actividades de relajación mientras que las mujeres realizaban labores domésticas o de cuidado de los hijos e hijas. En contraste, cuando los hombres estaban cuidando de los niños y niñas, o trabajando en las labores domésticas, sus parejas en la mayoría de los casos estaban haciendo lo mismo.

Claire Kamp Dush condujo esta investigación junto con Sarah Schoppe-Sullivan y Jill Yavorsky, la cual fue publicada en la revista científica Sex Roles. El estudio incluyó a 52 parejas heterosexuales, de raza blanca, altamente educadas, con empleos regulares y que estaban en proceso de tener su primer hijo.

Según la investigadora principal, los hombres necesitan tomar acción, realizar labores en el hogar y cuidar a los niños y niñas. Las madres también necesitan permitirle a los padres que realicen las tareas domésticas y el cuidado de los niños y niñas sin estar continuamente vigilando que la labor que estos realicen cumpla con sus estándares. Las parejas necesitan tener conversaciones, idealmente antes de que nazca el primer hijo, acerca de cómo van a dividir las labores en el hogar para asegurar que el trabajo sea uno equitativo, añadió.

Curiosidad del 13 de enero de 2017

La mayoría de las parejas estadounidenses heterosexuales todavía al día de hoy cree en la división tradicional de labores domésticas entre esposos y esposas. Esto lo afirma el primer estudio realizado en los Estados Unidos con el fin de examinar las creencias de los estadounidenses referente a la división de tareas domésticas y el cuido de los niños. Este estudio fue realizado por Natasha Quadlin y Long Doan, de Indiana Univeresity. Tres cuartas partes de los encuestados en relaciones heterosexuales respondió que las mujeres deben estar a cargo de cocinar, lavar, limpiar la casa y comprar alimentos. El 90% contestó que los hombres en relaciones heterosexuales deben ser responsables del mantenimiento de los automóviles y las tareas que se relacionen con el exterior de la casa. El 82% respondió que la mujer debe estar a cargo del cuido de los niños. El 62% contestó que la mujer no debe trabajar, sino permanecer en la casa a cargo de estas labores. Quadlin concluye: ‘este estudio provee una mirada al estado de la equidad de género en EEUU. Determinar quién hace qué en el hogar es una negociación compleja que refleja una dinámica de poder subyacente en la pareja. Tenemos políticas públicas que tienen el propósito de asegurar que hombres y mujeres ganen lo mismo en los empleos, pero esas políticas no necesariamente adelantan la equidad de género en el hogar si las personas mantienen actitudes obsoletas. Incluso, aun si las esposas ganan más que los esposos y tienen empleos más demandantes en términos de tiempo, se espera que éstas regresen al hogar a realizar en segundo turno de trabajo, y lleven a cabo las tareas domésticas y el cuido de niños’.

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Curiosidad del 7 de octubre de 2016

Sharon Sassler, de Cornell University, afirma que cuando los hombres participan más en las labores domésticas, las mujeres tienen la percepción de estar en una relación justa, lo que aumenta su satisfacción en la misma.  Esta aseveración de Sassler es producto de una investigación que realizó y que fue publicada en el Journal of Marriage and Family.  Según esta investigación, las parejas que comparten las labores doméstica de forma equitativa, tienen una vida sexual más satisfactoria y más frecuente.

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Clave del 12 de agosto de 2016

La equidad debe existir en las relaciones de pareja.  Equidad no necesariamente implica igualdad de condiciones, sino más bien condiciones justas.  Si uno de los cónyuges trabaja fuera y el otro no, no son condiciones justas esperar que el que trabaja fuera cumpla con las labores domésticas en la misma proporción que el cónyuge que no trabaja fuera.  Por otro lado, son condiciones justas que si tu pareja necesita trabajar más horas en su empleo, tú asumas el rol de chófer o de chef.  En ese mismo ánimo, si tú debes dedicarle más tiempo a tu padre o madre anciana, son condiciones justas que tu pareja se ocupe de las labores en el hogar.  Lo que importa es que a la larga, el balance sea justo y equitativo.

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