Las relaciones nunca son estáticas. Tienen que evolucionar con el tiempo al igual que lo hacen los individuos en ellas.

Las relaciones nunca son estáticas. Tienen que evolucionar con el tiempo al igual que lo hacen los individuos en ellas.

Investigaciones recientes han confirmado que dos corazones realmente laten como uno solo. Según los estudios, los corazones de las parejas que han estado juntas durante mucho tiempo se sincronizan inconscientemente cuando la pareja está cerca el uno del otro. Utilizando dispositivos electrónicos de seguimiento, científicos de la Universidad de Illinois registraron y midieron el pulso de 10 parejas de personas envejecidas en relaciones de largo plazo.
Los investigadores descubrieron que cuando están muy cerca, una persona de cada pareja afecta el ritmo cardíaco de la otra, y viceversa, en una interacción compleja. Estos hallazgos todavía son más amplios y sujetos a más investigación que podría tener implicaciones de más trascendencia referente a la conexión emocional que existe en estas parejas en relaciones de largo plazo. Este estudio no revela ningún patrón claro. Dice Brian Ogolsky, uno de los investigadores, que «Descubrimos que cada día es un contexto único que cambia según las circunstancias. Las interacciones de pareja, sus actitudes, comportamientos, ya sea que estén cerca o lejos, cambian todo el tiempo».

La amabilidad es una de las formas más importantes de predecir los niveles de satisfacción y estabilidad en su relación. Cuanto más reciba y vea actos de amabilidad, más probabilidades tendrá de ser amable usted mismo. Esto puede conducir a un mayor amor y generosidad en la relación.
El prestar atención a su pareja y escucharle activamente cuando exprese sus necesidades (así como celebrar sus éxitos) son buenas formas de mostrar amabilidad.
Amabilidad no significa ser débil. La amabilidad en una relación significa ser generoso, considerado, afectuoso, compasivo y solidario con su pareja. La amabilidad es hacer todo lo posible para ser útil la primera vez que su pareja se lo pide y no esperar a que le recuerden que debe hacer algo cientos de veces.
La amabilidad es pensar en su pareja y ser desinteresado. Por supuesto, las relaciones deben ser justas y su pareja debe definir la amabilidad de manera similar; de lo contrario, el resentimiento aparecerá y destruirá su relación.
Es crucial fomentar el apoyo mutuo y compartir responsabilidades para mantener una convivencia saludable.

Él no es la misma persona de cuando nos conocimos, pero… yo tampoco lo soy. El tiempo nos ha refinado, pero en lugar de apartarnos, estamos más unidos que nunca.

Dicen que sólo puedes amar tu carrera o tu cónyuge; no a ambos. O uno eventualmente te dejará. Algunas personas creen fielmente en esta afirmación.
Cuando se forma una nueva relación, tanto hombres como mujeres tienen que asumir nuevas responsabilidades sin dejar de cumplir con las antiguas. Entonces, ¿las relaciones de pareja afectan la vida profesional?
Socioculturalmente, se espera que las mujeres estén más disponibles en los hogares y realicen solas las tareas domésticas, como cocinar, limpiar, lavar la ropa, etc. De manera similar, se espera que los hombres ganen más dinero después de entrar en una relación de pareja. Esto contrasta con el hecho de que una nueva relación necesita atención y esfuerzo por parte de ambas partes, pero a veces, esto puede llegar a ser demasiado difícil de manejar.
Encontrar un equilibrio entre el trabajo y la relación es un desafío crítico que enfrentan muchas parejas. En el mundo acelerado de hoy, donde las demandas profesionales pueden consumirlo todo, mantener este equilibrio es esencial para una relación sana y feliz. Al mismo tiempo, la presión por tener éxito profesional a menudo lleva a las personas a pasar muchas horas en el trabajo, dejando poco tiempo para sus parejas. Este desequilibrio puede provocar sentimientos de abandono y soledad en la relación. Es crucial reconocer que si bien las carreras son importantes, no deben realizarse a expensas de la salud conyugal.
Si tu carrera está antes que tu cónyuge, es probable que tu relación lo refleje. Es posible que estés más enamorado de tu trabajo que de tu pareja. O al menos eso es lo que podría parecer en algunos casos. Puede que te lleves trabajo a casa los fines de semana, o trabajes de 10 a 12 horas al día o más, y regreses a casa agotado y con poco tiempo para tu cónyuge. Entonces quizás te preguntes el porqué ustedes dos no parecen llevarse bien.
Definitivamente, uno de los desafíos para los cónyuges es encontrar suficiente tiempo para hacerlo todo. Muchos dicen que se sienten apurados y más de la mitad dicen que tienen dificultades para equilibrar las responsabilidades de su trabajo y su vida sentimental. Si bien dividen su tiempo de manera diferente (los hombres se concentran un poco más en el trabajo remunerado y las mujeres más en el hogar y los niños), es igualmente probable que las mamás y los papás encuentren desafiante el acto de hacer malabarismos.
Reconocer los signos de desequilibrio entre el trabajo y la relación es fundamental. Aquí hay algunas señales interesantes a las que debes prestar atención:
Al reconocer estos signos de desequilibrio, podrás tomar medidas para controlar el estrés y mejorar el balance entre tu trabajo y tu relación. Es esencial abordar estos problemas desde el principio para evitar una mayor tensión en tu relación y promover su bienestar general.
A continuación algunas sugerencias útiles:
Los estudios muestran que cuando las parejas tienen acceso a un trabajo desafiante, son más felices, tienen mejores relaciones, mejor sexo, es menos probable que se depriman y son más productivos. Con frecuencia, el éxito laboral va acompañado de cierta libertad económica que contribuye en gran medida a la consecución de las aspiraciones personales. Pero si las horas de trabajo se vuelven demasiado locas, las recompensas tienden a revertirse. La clave es priorizar tu relación y encontrar un trabajo desafiante en el que tengas cierto control sobre tus horas de trabajo o cierta flexibilidad. Equilibra el trabajo y la relación trabajando en equipo para satisfacer las necesidades de la vida y al mismo tiempo disfrutar de tu pareja. Si no disfrutas de tu cónyuge y no disfrutas de tus hijos, si los tienes, o si disfrutas compartir más con compañeros de trabajo o amigos, es posible que desees reevaluar tus prioridades.

Es una pregunta que intriga sobre todo a las mujeres. ¿Por qué los hombres tienen sueño después del sexo? Muchos hombres apenas dejan tiempo para que las sábanas se acomoden antes de dirigirse directamente a la tierra de Morfeo, pero ¿hay alguna razón científica por la cual un género podría estar más predispuesto a dormir inmediatemente después del sexo?
Un estudio realizado por la autora Melinda Wenner Moyer ofrece algunas respuestas.
Para muchas mujeres, la correlación entre el sexo y los ronquidos es uno de esos hechos molestos de la vida: no importa cuándo ocurren los encuentros apasionados, los hombres siempre parecen quedarse dormidos inmediatamente después. Aunque las mujeres a veces sienten sueño después de tener relaciones sexuales, el fenómeno parece más pronunciado en los hombres. ¿Qué es entonces lo que los arrastra hacia la tierra de Morfeo luego del sexo?
En primer lugar, las razones obvias: el acto tiene lugar frecuentemente de noche, en la cama, y es, después de todo, físicamente agotador (a menudo más para el hombre que para la mujer, aunque esto ciertamente podría variar). Entonces, cuando termina el sexo, es natural que un hombre sienta sueño.
En segundo lugar, según la autora, las investigaciones que utilizan tomografías por emisión de positrones han demostrado que para que una persona alcance el orgasmo, el requisito principal es dejar de lado «todo miedo y ansiedad». Hacerlo también tiende a resultar relajante y podría explicar la tendencia a dormir.
Luego está la bioquímica del propio orgasmo. Indica la autora que las investigaciones muestran que durante la eyaculación los hombres liberan un cóctel de sustancias químicas cerebrales que incluyen norepinefrina, serotonina, oxitocina, vasopresina, óxido nítrico y la hormona prolactina. La liberación de prolactina está relacionada con la sensación de satisfacción sexual y también media en el «tiempo de recuperación» del que los hombres son muy conscientes: el tiempo que un hombre debe esperar antes de «tener otra erección». Los estudios también han demostrado que los hombres con deficiencia de prolactina tienen tiempos de recuperación más rápidos.
Los niveles de prolactina son naturalmente más altos durante el sueño y los animales a los que se les inyecta la sustancia química se cansan inmediatamente. Esto sugiere un fuerte vínculo entre la prolactina y el sueño, por lo que es probable que la liberación de la hormona durante el orgasmo haga que los hombres sientan sueño luego de esta actividad. La prolactina también explica por qué los hombres tienen más sueño después del coito que después de la masturbación. Por razones desconocidas, los orgasmos sexuales liberan cuatro veces más prolactina que los orgasmos masturbatorios, según un estudio reciente.
La oxitocina y la vasopresina, otras dos sustancias químicas liberadas durante el orgasmo, también están asociadas con el sueño. Su liberación frecuentemente acompaña a la de melatonina, la principal hormona que regula nuestros relojes biológicos. También se cree que la oxitocina reduce los niveles de estrés, lo que a su vez podría provocar relajación y somnolencia.
Y aunque hay información contradictoria sobre si las mujeres sienten sueño después del sexo, una mujer a menudo se queda dormida con el hombre de todos modos (o lo usa como un momento clave para abrazarse). También es posible que la somnolencia sea sólo un «efecto secundario» asociado con una razón evolutivamente más importante para la liberación de oxitocina y vasopresina. Además de estar asociados con el sueño, ambas sustancias químicas también están íntimamente involucradas en lo que se llama «vínculo de pareja», el apego social que comúnmente comparten las parejas humanas. La liberación de estas sustancias químicas cerebrales durante el orgasmo aumenta los sentimientos de vínculo y confianza entre las parejas sexuales, lo que puede explicar parcialmente el vínculo entre el sexo y el apego emocional. Este vínculo es favorable si la pareja tiene un bebé, ya que la crianza cooperativa maximiza las posibilidades de supervivencia del pequeño.
La conclusión del estudio es la siguiente: existen muchas posibles razones bioquímicas y evolutivas para la somnolencia post-sexual, algunas directas y otras indirectas, pero nadie ha identificado aún las causas exactas. Una cosa, sin embargo, es segura: será mejor que las mujeres se acostumbren, porque no parece que esta conducta vaya a cambiar pronto.
Ahora bien, a quienes les moleste el fenómeno de los ronquidos post-sexo, tengan en cuenta los resultados de una investigación reciente realizada con 10,000 hombres ingleses, la cual reveló que el 48 porciento de los hombres realmente se queda dormido durante el coito, no después.

Esta pregunta es acerca de sus esperanzas para el futuro. ¿Se toman usted y su cónyuge tiempo para reflexionar sobre el año que les espera?

¡Dios mío! Esta gente no sabe cómo amar – por eso se enamoran tan fácilmente.

El amor es más acerca de ser la persona correcta que de encontrar la persona correcta.
