Las ‘expresiones yo’

Imagina las siguientes dos situaciones: 1) ‘Oye, ¿qué pasó con el asunto que se supone ibas a atender el viernes pasado? ¡Me estás atrasando en mis labores!’, 2) ‘Oye, me estoy atrasando y sintiendo un poco estresada debido a que tal asunto todavía no se ha atendido’.

Según la teoría de la comunicación interpersonal, es más probable que alguien que escuche el primer planteamiento se sienta atacado, a la defensiva y resentido. Es probable también que se sienta culpable injustamente y, por lo tanto, tal vez no coopere con la otra persona. Por el contrario, es más probable que alguien que escuche el segundo planteamiento sienta cierta vergüenza, se disculpe y trate de resolver la situación lo antes posible.  ¿Entonces cuál es la diferencia entre un planteamiento y otro? En ambos casos, la persona señala que un asunto no se ha resuelto y que eso está causando problemas. La diferencia es que en el primer escenario, la persona usa lo que los expertos en comunicación llaman ‘expresiones tú’.  Sus afirmaciones son frases que comienzan con el pronombre ‘tú’ e implican que el oyente es personalmente responsable de algo. En el segundo escenario, la persona usa lo que se llama ‘expresiones yo’, que, a pesar del uso del pronombre ‘yo’, atribuyen parte de la responsabilidad de la situación al hablante.  La comunicación entre los cónyuges es mejor cuando hablan entre sí usando ‘expresiones yo’ en lugar de ‘expresiones tú’.  Haz lo posible, por lo tanto, por sustituir las ‘expresiones tú’ por ‘expresiones yo’.  Así, en lugar de agredir, manifiestas sentimientos que el otro o la otra debe respetar.

La auto-concienciación

Una parte significativa en la terapia de parejas es el mejorar la auto-concienciación. Debido a que no puedes resolver un problema sin que estés consciente de su origen, es importante entender qué motiva la conducta en orden de controlar mejor los impulsos. La auto-concienciación es importante para las relaciones, es algo en lo que tú tienes absoluto control y es la clave para mantener una unión amorosa con tu pareja. Así que aprende a monitoriarte y conoce tu propia historia. Toma tiempo para profundizar en tu historia personal y entender mejor cómo los eventos pasados influencian en el presente tus percepciones, expectativas y conductas en conexión con tu relación de pareja. Sé abierto/a y busca de forma activa retro-comunicación. Tu pareja tiene un asiento de primera fila en la forma en que interactúas y podría ser una herramienta efectiva para aumentar tu auto-concienciación. Esto podría requerir la disposición para recibir información que podría ser negativa y dolorosa, y puede que no siempre te guste lo que vayas a escuchar. Sé vigilante en cuanto a asumir una actitud de justificar o defender las acciones que tu pareja encuentra problemáticas, y trabajen juntos/as para encontrar la forma de alterar las secuencias que ocasionan conflictos.

La relación de pareja Vs. el rol de padre y madre

Los padres y las madres continuamente refieren que sus hijos e hijas son la prioridad absoluta de sus vidas y que estarían, incluso, en la disposición de dar sus vidas por ellos, si ese fuese el caso. Esta es una actitud ante la vida enteramente entendible. Ahora bien, para las personas casadas, uno de los regalos más valiosos que pueden brindarle a sus hijos e hijas es la seguridad que proviene de crecer mirando a sus padres y madres en una relación de amor y compromiso. A pesar de esto, las parejas incorrectamente asumen que una total devoción a sus hijos e hijas requiere desplazar la relación a un segundo o hasta un tercer plano, y sacrificarla en función de la maternidad o la paternidad. Un día se despiertan y se dan cuenta que están en medio de un «nido vacío» y de una relación vacía e inoperante. Por lo tanto, ten una relación que tus hijos e hijas deseen imitar algún día. Encuentra un equilibrio saludable entre tu rol de padre y madre y tu rol de esposo o esposa. Privilegiar uno y sacrificar el otro no necesariamente conducirá a una vida más saludable y feliz para todos los involucrados.

Mantenlo interesante

Entre todos los compromisos diarios, incluyendo los familiares y profesionales, podría ser difícil para las parejas mantenerse emocionalmente conectadas. Mantener la conexión emocional es imprescindible en las relaciones, por lo que el esfuerzo vale la pena. La literatura científica nos muestra que las parejas que informan estar aburridas en sus relaciones están a riesgo de entrar en crisis luego de siete años de convivencia. Para mantener la cosa interesante, se recomienda la planificación de ‘date nights’ o citas románticas. Pero hasta esto podría resultar ser aburrido con el tiempo si estas actividades se limitan a alquilar una película o ir siempre al mismo restaurante. Se recomienda hacer lo posible por romper la rutina y tratar cosas novedosas y excitantes, ya sea salir a bailar, tomar clases juntos, acampar o cualquier otra actividad que demuestre inventiva y creatividad. Fomentar la intimidad sexual es de igual forma un factor crítico cuando se trata de hacer la relación interesante. Algunas parejas encuentran útil calendarizar sus encuentros sexuales y, aunque este acto le robe espontaneidad al asunto, por lo menos asegura que sus necesidades físicas y emocionales están siendo satisfechas.

Comparte

Los eventos positivos típicamente sobrepasan los negativos en las vidas diarias de las personas. Una reacción común luego de experimentar un evento positivo es el deseo de compartir las buenas noticias con otra persona, preferiblemente alguien significativo. La capitalización es el proceso relacional de disfrutar los eventos positivos de la vida al compartirlos con una pareja responsiva. Así que diariamente comparte con tu pareja el mejor o los mejores eventos de tu día y pídele que haga lo mismo. Esta acción provocará un efecto positivo en ambos/as y mejorará la relación. Incluso, en el medio de períodos de adversidad, el compartir con la pareja los eventos positivos del día mejora el bienestar de la relación independientemente de los eventos negativos que también hayan acontecido. Es meritorio señalar que tan importante como compartir los eventos positivos lo es la reacción de la persona a quien se les comparten, la cual debe ser una cargada de empatía y solidaridad. La capitalización ha sido asociada a un aumento en la autoestima, disminución de la sensación de soledad, mejoría del estado de ánimo, aumento en la satisfacción de vida, mejoría de la calidad de la relación, fortalecimiento del compromiso, aumento en la sensación de seguridad y estabilidad, y mejoría en la intimidad y conexión emocional.

Excitación

El aburrimiento puede dañar seriamente la relación. El aumentar las experiencias positivas sirve como antídoto a los conflictos que puedan surgir en la misma. La excitación, la diversión y las emociones fuertes promueven la satisfacción en la relación en el largo plazo. Por el contrario, el aburrimiento reduce la satisfacción y provoca distanciamiento en los cónyuges. Con frecuencia notamos que cuando las relaciones están en problemas, los cónyuges focalizan más el reducir los conflictos que en aumentar las experiencias placenteras y excitantes. Como mencionamos antes, estas última sirven de antídoto a los primeros. Las parejas que realizan actividades excitantes juntas reavivan la pasión. Así que sal a bailar con tu pareja con regularidad, tomen clases juntos/as de algo que les interese, escalen una montaña, tengan sexo en un lugar arriesgado, viajen a lugares remotos y rústicos, acampen, corran un maratón, entre muchas otras cosas.

 

Esfuérzate

El título de esta clave podría sonar tonto, pero es un aspecto necesario para lograr una mejor relación de pareja ya que se entiende que estas últimas son complejas y trabajosas para muchas personas. Las buenas relaciones no se logran por casualidad.  En las ciencias las casualidades no existen.  Cuando las relaciones están bajo estrés, los cónyuges tienden a alejarse de manera consciente o inconsciente, y se les dificultan las interacciones diarias que producen el acercamiento y el fortalecimiento del vínculo. Es necesario que quienes están involucrados en una relación se esfuercen a diario por mantener la armonía y salud de la misma. Acciones como mostrar activamente interés en la otra persona, compartir risas, responder positivamente a los esfuerzos de la pareja por acercarse, reparar y enmendar errores, rememorar momentos especiales, fomentar la complicidad, entre otras, son altamente recomendables. Asimismo, es aconsejable practicar a diario la gratitud y levantarse con la intención de lograr una mejor relación. Importante es no olvidar que es mejor y más productivo amar a la pareja de la forma en que ésta interesa ser amada.  Éste es un baile que se baila entre dos.  En ese sentido, una sola persona no podría ser la única que se esfuerce.  Así es que piensa… ¿qué vas a hacer hoy y qué vas a hacer mañana por tu relación?  Recuerda: esfuérzate.

La gratitud

Aunque sea difícil de asimilar para algunos/as, las relaciones de pareja tienden a fortalecerse con el discurrir de los años. ¿Pero por qué? Hay varios factores y uno de ellos lo constituyen las expresiones de gratitud. Estas expresiones pueden contrarrestar los efectos adversos producto de las interacciones negativas y patrones destructivos en la relación, promoviendo así la estabilidad conyugal. El demostrar gratitud contribuye a un proceso recíproco y autorenovable donde los cónyuges se influencian entre sí desde la perspectiva de conductas, percepciones y sentimientos constructivos. La gratitud posee un alto valor predictivo y actúa como refuerzo en la relación. El sentirse apreciado/a y tener la seguridad de que tu pareja te valora y aprecia tus esfuerzos tiene una influencia directa en cómo te sientes respecto a tu relación. La simple expresión de la palabra ‘gracias’ puede determinar lo duradera y exitosa que una relación puede llegar a ser. El agradecer a tu pareja por lo que hace por ti es valorar su persona. Es una de las formas más efectivas de comunicarse y expresar afecto. Las relaciones fallan cuando se subestima a la pareja y las expresiones de gratitud actúan como antídoto. Varias investigaciones han demostrado que las parejas agradecidas están más satisfechas en sus relaciones y sienten más cercanía entre sí. La gratitud no se limita únicamente a dar las gracias luego de que la pareja realiza algo. Va mucho más allá. Gratitud es también apreciar a tu pareja por quien es y por lo que hace por ti y por la relación. O sea, muestras agradecimiento no sólo por que tu pareja sacó la basura al zafacón, sino porque la sacó a pesar de que odia hacerlo. Gratitud implica pensar en los mejores atributos de tu pareja y no olvidar el por qué entraste en una relación con él/ella. Ponlo en práctica y verás los resultados.

La proporción 5:1

Las personas involucradas en una relación con frecuencia comenten errores. Estos errores, que también se conocen como interacciones negativas, son anticipables en toda relación.  Estas interacciones negativas –críticas, groserías, rompimiento de promesas, discurso subido de tono, etc.– podrán debilitar la relación a largo plazo. Por lo tanto, hay que tomar medidas correctivas o de reparación para evitar que estos momentos difíciles dañen la relación de forma permanente. En ese sentido, existe una proporción ‘saludable’ entre interacciones positivas y negativas que podría ayudar y que se debe tener siempre en mente. Esta proporción se conoce como 5:1, lo que se traduce en que por cada interacción negativa en la relación deben existir cinco positivas. O sea, se recomienda que los cónyuges realicen cinco cosas positivas o productivas por cada error cometido. Una proporción de 3:1 es predictora de divorcio. Se necesita un mínimo de 5:1.