Clave del 15 de julio de 2016

Los desacuerdos y las diferencias de opiniones son normales en una relación.  Es de esperarse, por lo tanto, que en toda relación surjan intercambios producto de estas diferencias.  Estos intercambios –acalorados o no– deben, sin embargo, ser productivos y conducir a algún tipo de resolución.   Deben evitarse a toda costa los insultos.  Es necesario que los cónyuges se escuchen mutuamente durante estos intercambios y que traten de entender la posición de cada cual.  Recuerden que no se trata de ganar como individuo, sino de ganar como pareja.  Y si entiendes que te equivocaste… discúlpate (leer más aquí).

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